Super Indie Games pone al centro lo importante: videojuegos

Banamex Super Indie Games se convirtió en una bocanada de aire fresco para los eventos de videojuegos en México. Durante los días 3 y 4 de octubre, Expo Reforma en la Ciudad de México reunió a desarrolladores, estudios, publishers, creadores de contenido, estudiantes y jugadores en un evento dedicado por completo a los videojuegos, pero ahora sí iba en serio.

En México los eventos de videojuegos han ido para abajo. Con poca o nula presencia de publishers y lo que pareciera una desconfianza de su parte en el país, se convirtieron en una colección de activaciones de marcas ofreciendo poco valor a los asistentes. Banamex Super Indie Games volvió a poner al centro la posibilidad de probar y jugar. La Zona Indie ofreció más de 100 estaciones de videojuegos independientes desarrollados por estudios de México y Latinoamérica, muchos de ellos disponibles antes de su lanzamiento comercial, lo que permitió a los asistentes probar experiencias inéditas y conocer directamente a sus creadores.

Incluso las marcas patrocinadoras se adaptaron a esa lógica. Algunas de las activaciones, como las de Mirinda y Telcel, incluyeron estaciones para jugar títulos indie, y con ello su presencia tuvo relación directa con la temática del evento en vez de sentirse ajena a ella.

Banamex Super Indie Games demostró que un evento puede funcionar con esa base, con juegos reales en manos de los jugadores y con los desarrolladores presentes para platicar de ellos. Aunque este acercamiento funciona más que nada por la disposición de los desarrolladores indie, que es una cosa muy diferente de los publishers AAA, aún así deja ver que el interés nunca se ha ido.

El programa incluyó además conferencias y Dev Talks impartidas por profesionales nacionales e internacionales, espacios de networking para desarrolladores, estudios, publishers, artistas, programadores, diseñadores, creadores de contenido y medios especializados, y la participación de Doug Bowser, expresidente y exdirector de Operaciones de Nintendo of America, como invitado de honor. Bowser resultó ser una gran adición al evento al mostrarse accesible con todos los fans que se acercaban por una foto o intercambiar algunas palabras.

También se realizó la Gran Final del Devs Challenge, la competencia que impulsa a la nueva generación de desarrolladores del país, con premios de $500,000 MXN para el primer lugar y $300,000 MXN para el segundo, antes de impuestos.

Entre los proyectos que se pudieron probar hubo propuestas muy variadas, como la aventura estilo Zelda Heart of Artemisa, el beat’em up roguelite Mexican Ninja, el juego de peleas Monstroscopy o el multijugador caótico Elders K.O. que detallamos en este artículo.

México necesita más de este tipo de eventos y ojalá Super Indie Games sea el catalizador para que regresen en forma.